Un estudio del CSIC revela cómo las defensas del organismo contribuyen a la inflamación asociada al envejecimiento

Redacción, 11-09-2026.- Un estudio liderado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha identificado uno de los mecanismos que alteran la producción de células sanguíneas durante el envejecimiento.

La investigación, publicada en Nature Aging, revela que un subtipo de linfocitos T se acumula en la médula ósea con la edad y favorece la producción de neutrófilos, células esenciales para defendernos frente a infecciones, pero también implicadas en procesos inflamatorios. En ratones viejos, el uso de un fármaco que bloquea este proceso y que está aprobado para el tratamiento de pacientes con VIH normalizó el equilibrio inmunitario y mejoró varios parámetros de salud.

La médula ósea cambia con la edad

La médula ósea es el tejido donde se producen las células de la sangre mediante un proceso denominado hematopoyesis. Con la edad, este proceso se desequilibra y aumenta la producción de células de la línea mieloide, como neutrófilos y monocitos, mientras disminuye la de linfocitos. Este fenómeno, conocido como sesgo mieloide, también se observa en humanos y se asocia con un peor pronóstico en distintas enfermedades relacionadas con la edad.

Tal y como recoge CSIC, hasta ahora se conocía que el entorno de la médula ósea cambia durante el envejecimiento, pero el papel de los linfocitos T en este proceso era poco conocido.

“Observamos que, a diferencia de lo que ocurre en sangre, bazo o ganglios linfáticos, en la médula ósea de ratones viejos se acumulan de forma muy significativa las células T CD4+ citotóxicas. Estas células, que apenas están presentes en animales jóvenes, llegan a representar más de un 25 % de los linfocitos T CD4+ de la médula ósea en animales viejos”, explica María Mittelbrunn, investigadora del CSIC en el Centro de Biología Molecular Severo Ochoa y directora del grupo que ha liderado el estudio.



Publicidad

¿SABÍAS QUE…?

Protagonistas

Publicidad