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Un estudio afirma que esta bacteria intestinal ayudaría a conservar la fuerza muscular con la edad
Redacción, 25-08-2026.- Hay una prueba sencilla que puede decir mucho más sobre nuestro estado de salud de lo que parece. Consiste en apretar con fuerza un pequeño dispositivo llamado dinamómetro. La prueba dura apenas unos segundos, pero la fuerza que ejercemos con la mano ofrece una información valiosa sobre el estado de nuestros músculos y, en particular, sobre cómo envejecen.
Un estudio lo explica de forma clarísima: “La fuerza de agarre manual (FAM) es un indicador fundamental para evaluar la función muscular y la capacidad física general, y resulta especialmente relevante para la población de edad avanzada. La FAM guarda una estrecha relación con el concepto de sarcopenia, que abarca la disminución de la masa, la fuerza y la función muscular relacionada con la edad”.
Tal y como recoge La Razón, una mano que pierde fuerza puede ser también la señal de que el organismo está perdiendo capacidad muscular en otros lugares. Por eso esta sencilla medida se ha convertido en una herramienta habitual para estudiar el envejecimiento, la fragilidad y la capacidad funcional de las personas mayores. Ahora, un estudio publicado en Gut apunta hacia un protagonista inesperado de este proceso: una bacteria que vive en nuestro intestino.
Se trata de Roseburia inulinivorans, un microorganismo perteneciente a un grupo de bacterias intestinales capaces de utilizar determinados carbohidratos complejos. Los autores del estudio, liderados por Borja Martínez-Tellez de la Universidad de Leiden, quisieron averiguar si la composición de la microbiota podía estar relacionada con la capacidad de los músculos y combinaron dos aproximaciones diferentes: observaron qué ocurría en personas y después comprobaron experimentalmente la hipótesis en ratones.


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