Ribera Hospital de Molina presenta los proyectos de investigación relacionados con las enfermedades raras

Redacción.- La Cátedra de Investigación Hospital de Molina – UCAM, de Ribera Hospital de Molina, gestionado por el grupo sanitario Ribera, ha presentado, en el marco de la VII Jornada Regional de Enfermedades Raras, celebrada recientemente, los avances realizados en el estudio sobre “La termografía como herramienta de valoración del estado de salud y del tratamiento de las enfermedades raras de naturaleza neuromuscular”.

Así, Alessio Cabizosu – investigador principal del grupo de investigación THERMHESC, Infrarred radiation patterns in health science, que colabora directamente con la Cátedra de Investigación Hospital de Molina – UCAM -, ha presentado los hallazgos obtenidos en el estudio de la termografía como herramienta de diagnóstico y evaluación de la distrofia muscular de Emery-Dreifuss, en relación con los aspectos metabólicos a nivel neuromuscular de esta enfermedad:

“La técnica termográfica se basa en la medición y cuantificación de la temperatura de la superficie corporal. Al aplicarla a la distrofia muscular Emery-Dreifuss – un tipo de distrofia que afecta principalmente al músculo esquelético y cardíaco -, hemos encontrado diferencias de temperaturas dependiendo de la fase evolutiva de la enfermedad en relación con los parámetros edad – índice de masa corporal. Los últimos hallazgos revelan que a medida que la enfermedad evoluciona y por tanto la atrofia muscular aumenta, disminuyen las radiaciones infrarrojas, debido a que el tejido adiposo es menos vascularizado que el tejido muscular. Estos datos han sido comparados con un test de fuerza y con imágenes TAC, evidenciando que a medida que la atrofia aumentaba, la fuerza disminuía, y la estructura muscular «se enfriaba»”.

Cabizosu también ha explicado el nuevo proyecto de investigación en el que están trabajando junto con ASTRAPACE en el ámbito de las enfermedades neuromusculares:

“Actualmente, estamos tomando datos termográficos y funcionales sobre paciente afectos por enfermedades raras, como la hemiplejía alternante de la infancia o los síndromes de Norman-Roberts, Rubinstein-Taybi y Sjögren Larson, entre otras. Queremos comprobar si la termografía clínica es fiable en pacientes con daño cerebral o alteraciones genéticas y, a continuación, cuantificar la espasticidad o el daño neuromuscular de manera objetiva y fiable. Esperamos contar con resultados en unos 6 u 8 meses”.



Publicidad

¿SABÍAS QUE…?

Protagonistas

Publicidad