R- El magnesio actúa como una especie de «llave metabólica» que permite que numerosos procesos del organismo funcionen correctamente. No actúa sobre un único órgano o sistema, sino que participa en funciones esenciales para todo el organismo. Por ejemplo, en mujeres durante la perimenopausia, una etapa caracterizada por cambios hormonales, pérdida progresiva de masa ósea y un aumento del riesgo cardiometabólico, una adecuada ingesta de magnesio forma parte de una estrategia nutricional global. Sin embargo, sería un error pensar que el magnesio es la solución para cualquier síntoma. En consulta veo con frecuencia personas que buscan un suplemento para el cansancio, el estrés, las molestias musculares o los problemas de sueño cuando, en realidad, detrás de los síntomas suelen ocultarse importantes factores desencadenantes de deficiencias nutricionales (no solo de magnesio) como una alimentación insuficiente, alteraciones hormonales, problemas digestivos o incluso una enfermedad no diagnosticada. El magnesio es importante, pero no actúa de forma aislada. Su papel siempre debe interpretarse dentro del contexto global de la salud de cada persona.
P- ¿Y qué cantidad sería recomendable tomar al día siendo hombre o siendo mujer?
R- Las recomendaciones varían según la edad, el sexo, el momento biológico y la situación clínica. Como orientación general, las ingestas recomendadas se sitúan en torno a los 300-320 mg diarios para las mujeres adultas y entre 350-420 mg diarios para los hombres. Sin embargo, estas cifras son valores de referencia poblacionales. En la práctica clínica, las necesidades pueden variar en función de factores como la actividad física, la composición corporal, el estado hormonal, presencia de determinadas patologías o la medicación. Además, es importante recordar que hablamos de requerimientos diarios totales, que idealmente deberían cubrirse a través de la alimentación. La suplementación debe individualizarse a la situación actual de cada paciente.
«En una persona sana, una alimentación variada y equilibrada debería cubrir perfectamente las necesidades de magnesio»
P- Muchas personas recurren al magnesio como solución para el estreñimiento.
R- Como nutricionista clínica especializada en enfermedades digestivas, quiero mencionar que el uso prolongado de sales de magnesio que producen diarrea, puede enmascarar el problema de base y generar alteraciones en la microbiota intestinal y en el equilibrio hidroelectrolítico. No es una manera adecuada de regular la frecuencia de las deposiciones.
También existen situaciones en las que la suplementación está contraindicada o requiere supervisión médica, como la miastenia gravis, la insuficiencia renal moderada o grave o determinadas enfermedades cardiovasculares.