López Lluch: «Acabaremos con un virus que posiblemente se quede como endémico y producirá catarros»

Redacción.- Guillermo López Lluch, catedrático del área de Biología Celular de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla, aborda en una entrevista con El País, la variante ómicron, la cual afirma que era previsible y que la alarma generada es desproporcionada. Asegura que “hay que pasar a un estado de vigilancia más que a un estado de histeria” y advierte de que ni al virus le interesa acabar con el huésped que ha encontrado en las personas ni el cuerpo está indefenso.

A continuación se recoge parte de la entrevista:

«Los síntomas que ocasiona la nueva variante han cambiado. Ya no causa una pérdida de olfato sino un cuadro de malestar general parecido al del catarro»

Pregunta. ¿Es preocupante la variante ómicron?

Respuesta. Era previsible. Las mutaciones son normales ante un nuevo virus en un nuevo huésped. Se producen miles mientras el virus se replica hasta encontrar las más efectivas a la hora de infectar, y esas se van imponiendo. Los cambios se están acumulando en la proteína que utiliza el virus para ingresar dentro de nuestras células, se está adaptando molecularmente a lo que tiene que reconocer en nuestro organismo para infectar mejor. Pero eso no significa que se va a agravar la forma en la que afecta al cuerpo.

En el ámbito poblacional sí puede ser más infectivo, puede afectar a más personas, pero a nivel particular, en el ámbito de cada persona, no quiere decir que sea más grave. Los síntomas que ocasiona la nueva variante han cambiado. Ya no causa una pérdida de olfato sino un cuadro de malestar general parecido al del catarro. El problema es que siempre habrá un porcentaje de personas más sensibles a las infecciones respiratorias, como la neumonía, en las que el virus es más agresivo. Pero hay 200 tipos de virus que producen neumonías, junto con algunas bacterias, y hay personas con un sistema inmunológico deficiente para contrarrestar la infección. No obstante, hay que pensar que al virus no le interesa que el huésped, la persona donde se replica, muera rápidamente.

P. ¿El sistema de defensa del cuerpo, con la inmunidad adquirida por las vacunas o por la natural, tiene capacidad de defenderse de esta variante?

R. Es lógico pensar que es capaz de reconocer la infección vírica al principio, en cuanto empieza a actuar, si tiene suficientes linfocitos T, glóbulos blancos que son capaces de destruir las células infectadas por el coronavirus. Es la memoria del cuerpo para responder a esa infección vírica. El sistema inmunológico entrenado con las vacunas actúa principalmente sobre la llave de entrada del virus al cuerpo, contra la proteína S. Pero cuando tiene que responder una segunda vez, ya se desarrolla también una inmunidad natural y esta es capaz de actuar contra otras proteínas de la membrana y especialmente contra péptidos de las proteínas internas.

«Nuestro sistema inmunológico se reforzará y simplemente tendremos catarros de vez en cuando»

P. ¿Cómo va a evolucionar la pandemia?

R. Todas las pandemias empiezan y también acaban. Acabaremos con un virus que posiblemente se quede como endémico y producirá catarros, como los otros coronavirus humanos que hay. Nuestro sistema inmunológico se reforzará y simplemente tendremos catarros de vez en cuando.

«Se ha producido una alarma desproporcionada porque se ha identificado una variante nueva que tiene muchas mutaciones»

P. ¿Es desproporcionada entonces la alarma suscitada por la variante ómicron?

R. Creo que sí, que se ha producido una alarma desproporcionada porque se ha identificado una variante nueva que tiene muchas mutaciones. El problema está en los países con un porcentaje de personas vacunadas muy bajo. Pero ya era un problema con la variante delta y lo será con la ómicron. Lo importante es tener a la población mayoritariamente protegida y tomar las decisiones en función de la evolución, con calma, de acuerdo con los datos.



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