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La sanidad pública madrileña incorpora una tecnología única en el mundo para dar soporte a corazón y pulmones en pacientes en situación crítica
Redacción, 22-08-2026.- El Hospital Universitario La Paz de la Comunidad de Madrid ha utilizado por primera vez en el mundo un innovador sistema de oxigenación por membrana extracorpórea, conocido como ECMO, capaz de sincronizar su funcionamiento con los latidos. Esta tecnología está indicada para pacientes en situación crítica, que han sufrido un shock cardiogénico o infarto agudo de miocardio, con el objetivo de dar soporte al corazón y los pulmones.
Se trata de una situación de extrema gravedad en la que el corazón pierde su capacidad para bombear suficiente sangre y garantizar la correcta perfusión del cerebro, los riñones y el resto de los órganos. También puede emplearse en personas que sufren una parada cardiaca refractaria y no recuperan el pulso mediante las maniobras convencionales de reanimación.
Tal y como recoge la Comunidad de Madrid, el nuevo sistema simplifica el procedimiento convencional para su tratamiento y ofrece un soporte potencialmente más natural y fisiológico, reduciendo la sobrecarga del corazón. El ECMO permite mantener temporalmente la circulación sanguínea y la oxigenación del organismo cuando los órganos responsables no pueden realizar correctamente estas funciones.
Aunque se trata de una técnica consolidada que salva vidas, los sistemas utilizados hasta la fecha pueden aumentar la resistencia frente a la que debe trabajar el corazón, conocida como poscarga y dificultar o retrasar su recuperación, lo que hace necesario el uso de una segunda asistencia.
En cambio, el pionero avance empleado en La Paz es capaz de leer el electrocardiograma del paciente y ajustar automáticamente su funcionamiento a las distintas fases del ciclo cardiaco, lo que proporciona un soporte más próximo al comportamiento fisiológico del corazón. Así, durante la sístole (contracción y expulsión de sangre), el sistema disminuye su velocidad para reducir la presión que ejerce frente al ventrículo. En la fase de llenado o diástole, aumenta su actividad para mantener un flujo sanguíneo adecuado hacia las arterias coronarias y el resto de los órganos.


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