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La cirugía del cristalino ya no sólo se realiza en pacientes con cataratas
Redacción, 14-09-2023.- La catarata se forma cuando el cristalino se vuelve opaco o se deforma, impidiendo el correcto paso de los rayos de luz al interior del ojo. Entre los síntomas más comunes, destacan visión opaca, borrosa y pérdida de colores, así como visión doble, mala visión nocturna y sensibilidad a la luz.
«Es una causa muy frecuente de pérdida visual y el único tratamiento hoy en día es quirúrgico», asegura el doctor Alfredo Castillo, Jefe de Servicio de Oftalmología del centro médico-quirúrgico Olympia Quirónsalud.
Sin embargo, gracias a los avances en el estudio preoperatorio, la anestesia, el instrumental, así como la tecnología de las lentes intraoculares y la técnica de facoemulsificación -mediante un instrumento que produce ultrasonidos, la catarata se rompe en pequeños fragmentos-, la cirugía de catarata ha pasado de ser un procedimiento destinado a eliminar esta misma, a uno cuyo objetivo es lograr el mejor resultado refractivo posible.
«Ahora mismo, la cirugía del cristalino no sólo se hace para pacientes con cataratas, sino también para aquellos que tienen alguna disfunción del cristalino, es decir, que tienen presbicia, por lo que necesitan utilizar una serie de ayudas visuales, como gafas o lentillas para cerca, para lejos, etc.», explica el Dr. Castillo.
Tal y como recoge Quirónsalud, además de la presbicia, en caso de padecer hipermetropía, miopía o astigmatismo, detalla el doctor, los pacientes que se someten a esta intervención pueden eliminar definitivamente el uso de gafas de forma que no necesiten ayudas visuales permanentes. A la hora de realizar la cirugía de catarata, el especialista aplica al paciente unas gotas de colirio anestésico y, en caso de que este último quiera, se aplikca una leve sedación.
«Hacemos una incisión de 2,2 milímetros en la córnea y, por ahí, con una sonda, aspiramos parte del cristalino», destaca el doctor Carlos Palomino, también Jefe de servicio de Oftalmología Olympia.


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