La atención al ictus no se resintió durante la primera ola de la pandemia

Redacción.- El Servicio de Urgencia Médica de la Comunidad de Madrid (SUMMA 112) activó el Código Ictus en 452 ocasiones entre febrero y junio de 2020, coincidiendo con la primera ola de la pandemia de COVID-19 sin que la situación de presión asistencial que generó el COVID-19 afectase a la precisión diagnóstica ni a la proporción de personas tratadas con reperfusión, el tratamiento avanzado que se aplica en las primeras horas a los pacientes afectados por esta enfermedad cerebrovascular.

Así lo revela un estudio publicado recientemente por investigadores del SUMMA 112, un trabajo sobre 966 casos realizado junto a la Unidad de Bioestadística Clínica del Hospital público Ramón y Cajal así como representantes de la Red Ictus de la Comunidad de Madrid, y financiado por la Fundación para la Investigación e Innovación Biomédica en Atención Primaria (FIIBAP), a la que está adscrito el Servicio de Urgencia Médica regional.

Tal y como recoge la Comunidad de Madrid, la principal conclusión es que el SUMMA 112 y la Red Ictus de la región fueron capaces de mantener la misma proporción de enfermos tratados con terapias avanzadas durante la primera ola que en el mismo periodo del año 2019.

Los investigadores establecen también que, pese a que los tiempos de duración de la llamada aumentaron un 9% -dada la necesidad de contrastar más información relativa al COVID-19, que se recibían dos y hasta tres veces más llamadas cada día, y el tiempo de atención in situ al paciente también se incrementó un 12%, a cuenta de la necesidad de autoprotección de los sanitarios con el uso de EPIs-, la mortalidad en el hospital no sólo no empeoró, sino que se redujo en un 4%.



Publicidad

¿SABÍAS QUE…?

Protagonistas

Publicidad