Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.
Investigadores españoles crean una innovadora terapia para revertir heridas de guerra y evitar amputaciones
Redacción, 26-09-2026.- Una terapia personalizada desarrollada por científicos españoles ha logrado controlar una infección bacteriana resistente a múltiples antibióticos en un paciente con graves heridas de guerra y evitar la amputación de una extremidad. Así, el tratamiento combinó un bacteriófago seleccionado específicamente contra la bacteria responsable de la infección con un antibiótico considerado de último recurso.
El caso, liderado por el Grupo de Virología Ambiental y Biomédica del Instituto de Biología Integrativa de Sistemas, centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universidad de Valencia, supone un nuevo ejemplo del potencial de la fagoterapia frente a infecciones para las que las opciones convencionales pueden resultar insuficientes, según publican en el International Journal of Infectious Diseases.
El paciente, un hombre de 52 años, sufrió graves heridas durante un conflicto bélico en 2022. Tras varias intervenciones quirúrgicas, desarrolló una infección provocada por Klebsiella pneumoniae, una bacteria que presentaba resistencia a múltiples antibióticos.
La infección persistió pese a los tratamientos administrados y afectó a una herida de difícil control, asegura EFE. Ante el riesgo de que el microorganismo pudiera extenderse al torrente sanguíneo y comprometer la salud del paciente, los médicos llegaron a plantearse la amputación de la extremidad como una medida para evitar la progresión de la infección.
Este tipo de situaciones resulta especialmente complejo cuando las infecciones afectan a heridas profundas, huesos, implantes o prótesis. Además, los conflictos armados pueden aumentar el riesgo de infecciones persistentes debido a la gravedad de las lesiones, los retrasos en la atención sanitaria o la disponibilidad limitada de recursos médicos.


Leer más








