Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.
Investigadores demuestran en ratones la efectividad de un tipo de inmunoterapia contra el MM
Redacción.- La inmunoterapia CAR-T es uno de los grandes avances recientes para tratar cánceres hematológicos, pero puede provocar efectos secundarios graves y por ahora solo funciona contra algunos tumores. Investigadores en todo el mundo trabajan para mejorarla. Un equipo de la Unidad de Investigación Clínica de Tumores Hematológicos H12O-CNIO liderada por el oncólogo Joaquín Martínez demuestra ahora en ratones que contra el mieloma múltiple, uno de los cánceres sanguíneos más comunes, puede ser más efectiva una terapia similar pero con leucocitos NK, que además generaría menos efectos adversos. Los investigadores pretenden empezar ensayos clínicos cuanto antes, ya en proceso muy avanzado para su inicio.
Su trabajo se publica en la revista especializada en enfermedades hematológicas Blood Cancer Journal.
Tal y como recoge el CNIO, la inmunoterapia con linfocitos CAR-T -siglas en inglés de Receptores Quiméricos para Antígenos- se aprobó en España hace apenas dos años para pacientes de ciertos tumores hematológicos, como la Leucemia linfoblástica aguda y algunos linfomas, que no responden a otras terapias; además, este mismo año la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) daba luz verde para su uso en pacientes con mieloma. Es una terapia personalizada que conlleva un autotrasplante: los linfocitos T del propio paciente son modificados genéticamente para reforzar su capacidad de luchar contra el tumor -los linfocitos T son una de las células que integran el batallón defensivo del sistema inmunitario-.
Los linfocitos T se modifican fuera del cuerpo del paciente: se extraen, se manipulan y cultivan en el laboratorio y se reimplantan.
Con la modificación genética se consigue que los linfocitos T reconozcan un tipo de moléculas presentes en las células cancerígenas. Estas moléculas, llamadas antígenos, son específicas para cada tipo de cáncer; al reconocerlas, los linfocitos T actúan específicamente contra ellas y las destruyen.
El equipo del CNIO se ha centrado en un tipo de receptor que reconocen otro tipo de linfocitos, los NK. Hasta ahora la terapia CAR se ha desarrollado con los linfocitos T sobre todo porque su manipulación es más fácil que la de los linfocitos NK, pero las características de estos últimos sugieren que podrían ser más eficaces y provocar menos efectos secundarios.


Leer más








