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III Marcha Nórdica solidaria por la Esclerodermia
Redacción, 08-06-2023.- La esclerodermia o esclerosis sistémica es una enfermedad crónica de causa autoinmune. En algunos casos se asocia a otras enfermedades reumáticas autoinmunes sistémicas. Se caracteriza por una excesiva producción de colágeno (por activación de fibroblastos), inflamación y lesiones en los vasos sanguineos de pequeño tamaño (microangiopatía).
La actividad física y el ejercicio producen grandes beneficios tanto en las personas sanas, como en las personas con enfermedades crónicas, como es el caso de las diagnosticadas de esclerodermia.
“Cada vez hay más datos que apoyan que el ejercicio puede ser una herramienta fundamental, combinada con el tratamiento farmacológico, para mejorar las áreas más afectadas por la enfermedad, la capacidad física y la calidad de vida relacionada con la salud”, explica el Dr. Ivan Castellví, del Servicio de Reumatología del Hospital Univeritari de la Santa Creu i Sant Pau de Barcelona.
Las personas con esclerodermia, además de los beneficios generales del ejercicio, pueden conseguir beneficios específicos como un mejor control de la enfermedad, según la Sociedad Española de Reumatología (SER)
“El ejercicio físico facilita el entrenamiento del sistema cardiovascular y musculoesquelético y además mejora la calidad del sueño produciendo un impacto psicológico positivo (mejorando el estado de ánimo y la autoestima y bajando el grado de ansiedad, estrés, etc.). En general, los efectos de la actividad física son claramente positivos para la calidad de vida de los enfermos con esclerodermia”, explica el Dr. Castellví.


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