Garantizar el acceso de la población a los medicamentos innovadores sin comprometer la sostenibilidad del sistema sanitario

Redacción, 24-10-2026.- El porcentaje de inversión pública que el Estado dedica a los medicamentos es hoy más bajo que hace dos décadas. Aunque en términos absolutos la inversión ha crecido, su peso relativo cayó del 4% al 3,4% entre 2003 y 2024. Esta tendencia decreciente es contraria a la de otras partidas sociales como las pensiones o las bajas por incapacidad temporal, que han subido del 2,1% al 2,8%.

Tal y como recoge Farmaindustria, en términos de PIB, la dotación dedicada a los fármacos también se ha mantenido estable en el 1,6% desde hace más de 20 años. Así lo muestra el informe ‘Cómo los medicamentos innovadores contribuyen a la sostenibilidad del sistema sanitario’, elaborado por Analistas Financieros Internacionales (AFI), con la colaboración de Farmaindustria, y que analiza la evolución de la inversión pública en medicamentos y su impacto económico.

La llegada de nuevos medicamentos ha representado en estos años la cura o tratamiento de múltiples enfermedades. No en vano, tres cuartas partes del aumento de la esperanza de vida en países desarrollados se debe a las innovaciones farmacéuticas, según un estudio del profesor norteamericano Frank R. Lichtenberg. Todo ello ocurre en un contexto de envejecimiento de la población y mayor prevalencia de enfermedades crónicas, que según el informe explican el aumento de la inversión farmacéutica.

De hecho, entre 2013 y 2024, el número de recetas aumentó un 34% mientras que el coste medio apenas subió un 8%, menos de la inflación acumulada en ese período. Por otra parte, el importe de las recetas de farmacia por persona en España en 2023 fue de 360 euros, 117 euros menos que la media europea, 200 menos que la media en Francia y 340 menos que en Alemania.

El informe explica cómo los fármacos son eficaces tanto para mejorar la salud de los pacientes como para aumentar la eficiencia del sistema sanitario. Por cada euro invertido en medicamentos se generan ahorros en otras partidas presupuestarias como hospitalizaciones, bajas laborales o prestaciones asociadas al envejecimiento. Por cada euro de inversión pública farmacéutica, la Administración ahorra 64 céntimos en otras partidas (pensiones de jubilación, gasto hospitalario y bajas de enfermedad). En general, se estima que los 24.800 millones de euros de inversión pública en medicamentos de 2024 propiciaron unos ahorros estimados de casi 16.000 millones de euros en otras partidas presupuestarias (dos tercios).

“Los medicamentos innovadores son mucho más que una partida presupuestaria. Son salud y calidad de vida para los pacientes, pero también productividad, competitividad y sostenibilidad para nuestro sistema sanitario y para nuestra economía. En las próximas semanas viviremos debates sobre las prioridades de futuro de nuestro país, e informes como éste son clave para abordar retos como el envejecimiento o la cronicidad dentro de un sistema sostenible”, afirma Juan Yermo, director general de Farmaindustria.



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