Fundación Jiménez Díaz avanza hacia una radioterapia sin tatuajes con un sistema inteligente de monitorización corporal en tiempo real

Redacción, 27-05-2026.- La precisión constituye uno de los pilares fundamentales de la Oncología Radioterápica. Cada milímetro cuenta cuando el objetivo es administrar radiación sobre un tumor preservando al máximo los tejidos sanos circundantes; una exigencia clínica que históricamente ha obligado a recurrir a pequeños tatuajes permanentes en la piel de los pacientes para garantizar su correcta colocación durante cada sesión de tratamiento.

Este procedimiento ampliamente extendido en todo el mundo, pese a su sencillez técnica, deja una huella física y emocional que muchas personas continúan asociando a la enfermedad, incluso años después de finalizar el proceso oncológico.

Tal y como recoge Quirónsalud, ahora, la incorporación de nuevas tecnologías de monitorización avanzada está permitiendo transformar este paradigma hacia modelos más precisos, dinámicos y centrados en la experiencia del paciente.

En esta línea, el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz se ha convertido en uno de los primeros centros de España en consolidar su apuesta por tratamientos de radioterapia libres de tatuajes gracias a la incorporación de un sistema de Radioterapia Guiada por Superficie (SGRT, por sus siglas en inglés), una tecnología que combina visión tridimensional, monitorización continua y control en tiempo real para verificar con exactitud la posición del paciente durante toda la irradiación.

Tecnología avanzada para tratamientos sin tatuajes permanentes

El sistema, implementado en el Servicio de Oncología Radioterápica del hospital madrileño en junio de 2022, utiliza varias cámaras 3D instaladas en la sala de tratamiento que generan un modelo tridimensional de la superficie corporal del paciente y lo comparan continuamente con la posición previamente planificada en el TAC de simulación. Así, en lugar de depender de referencias fijas marcadas sobre la piel, el control se realiza sobre miles de puntos anatómicos monitorizados de forma dinámica y permanente.

«Es, en términos sencillos, como un GPS corporal que comprueba continuamente que el tratamiento se está administrando exactamente en el lugar previsto», explica el Dr. Javier Luna, jefe del Servicio de Oncología Radioterápica de la Fundación Jiménez Díaz, quien subraya que esta tecnología «permite aumentar la precisión, incrementar la seguridad clínica y, al mismo tiempo, humanizar la experiencia del paciente eliminando marcas permanentes que ya no son necesarias».



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