Farmaindustria participa en la Jornada Investigación universitaria y cumplimiento normativo del RGPD en Valencia

Redacción.- La investigación científica en general, y la biomédica en particular, son actividades de interés público general, dados los beneficios que reportan al conjunto de la sociedad. Por esta razón, el tratamiento de los datos personales con fines de investigación científica, tanto en el ámbito público como en el privado, y en especial en el marco de los ensayos clínicos, debe abordarse desde una perspectiva amplia que permita usos secundarios de los datos dirigidos a abrir nuevas líneas de investigación, realizar nuevos estudios de seguridad solicitados por las autoridades o validar los resultados originales, entre otros.

Tal y como recoge Farmaindustria, este uso amplio de los datos de la investigación biomédica, reconocido de forma explícita en el propio Reglamento General de Protección de Datos, no exime a los responsables de su tratamiento (el centro y el promotor del ensayo) de ofrecer a los participantes las máximas garantías de protección de su derecho a la intimidad.

“La normativa en vigor en España en materia de protección de datos y ensayos clínicos constituye una sólida garantía legal para los participantes en las investigaciones, y permite al mismo tiempo el aprovechamiento del big data biomédico para beneficio del conjunto de la sociedad”, destaca Amelia Martín Uranga, responsable de la Plataforma de Medicamentos Innovadores de Farmaindustria, que participó este jueves en Valencia en la jornada Investigación universitaria y cumplimiento normativo del RGPD, organizada por la Cátedra de privacidad y transformación digital Microsoft-UV, en la que se dieron cita numerosos expertos de los ámbitos sanitario, empresarial, universitario y de los medios de comunicación.

Una de las principales salvaguardas de este ámbito es la obligación, por parte del centro y del promotor del ensayo, de realizar sus correspondientes evaluaciones de impacto en la protección de datos (EIPD) con la participación de sus respectivos delegados de protección de datos. “Esta herramienta –destaca Martín- es clave para garantizar al máximo la protección de datos biomédicos de los participantes en los ensayos, ya que incluye elementos como el análisis del proceso de codificación de los datos, las consecuencias para los participantes del acceso, pérdida o modificación de los datos, o las medidas de gestión de riesgos, entre otros aspectos”.



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