Estimulación transcraneal, una técnica no invasiva para la fibromialgia

Redacción.-Las técnicas de estimulación cerebral no invasiva están generando gran interés en las últimas décadas. Se trata de herramientas muy útiles para explorar funciones corticales humanas y diversos estudios demuestran su eficacia para el tratamiento de distintas enfermedades, como es el caso de la fibromialgia.

Como explica el Dr. José Mª Hernández, responsable de la Unidad de Dolor del Hospital Vithas Nuestra Señora de América, “aunque la causa de la fibromialgia aún no se conoce, diferentes investigaciones sugieren que puede existir un desequilibrio entre la transmisión de los impulsos nerviosos excitatorios e inhibitorios en el sistema nervioso central, lo cual se asocia con hipersensibilidad al dolor, así como trastornos psicológicos y trastornos del sueño”.

Tal y como recoge Vithas, la fibromialgia afecta a entre un 3 y un 5% de la población. Los pacientes presentan síntomas muy variados: dolor generalizado, cansancio, alteración del sueño, rigidez músculo esquelética, dificultad de concentración, alteraciones de la memoria, ansiedad, depresión o debilidad muscular entre otros. “El enfoque multidisciplinar es fundamental para abordar con éxito esta patología y una de los tratamientos con los que contamos en nuestra unidad es la estimulación eléctrica transcraneal”, señala el Dr. Hernández. Se trata de una técnica cuyo potencial terapéutico radica en la capacidad de inducir cambios transitorios en los estados de excitabilidad cortical, la neuromodulación y la plasticidad cerebral”.

Como apunta el Dr. Hernández, “se trata de una técnica no invasiva, que se realiza utilizando dos electrodos (esponjas empapadas con suero fisiológico para facilitar el contacto y la transmisión de corriente) y que se colocan sobre la corteza cerebral, en la zona frontal y parietal”.

Dichos electrodos están conectados a un aparato de estimulación o generación de corriente constante: “la intensidad de la corriente administrada es muy baja”. El paciente puede notar una ligera sensación de hormigueo durante unos segundos que suele desaparecer. La pauta media recomendada para este tipo de tratamiento es de 10 sesiones de 20 minutos de duración. Los resultados arrojados por diversos estudios son prometedores. Además, como indica el especialista, “el tratamiento es totalmente seguro, indoloro, no invasivo, bien tolerado y de fácil administración”.

Los efectos suelen durar varios meses, aunque cada paciente responde al tratamiento de modo personal, por ello es esencial cada caso de forma individualizada.

Los resultados de un estudio reciente señalan que el uso combinado de estimulación transcraneal de corriente directa junto con programas de entrenamiento cognitivo mejoran la memoria, fluidez verbal y alivian el dolor en pacientes con fibromialgia.



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