Dra. Sesmilo: «El alcohol debe desaconsejarse en pacientes con condiciones metabólicas como la obesidad»

Fuente: La Razón/ Dra. Gemma Sesmilo, Endocrinología del Hospital Dexeus de Barcelona

Redacción.- Gemma Sesmilo, jefa de servicio de Endocrinología del Hospital Dexeus de Barcelona, aborda en una entrevista con La Razón, los alimentos que causan inflamación en nuestro cuerpo.

A continuación se recoge parte de la entrevista:

«Los alimentos más inflamatorios serían: los azúcares refinados, las grasas saturadas, las carnes procesadas y el alcohol»

Pregunta- ¿Existen alimentos que causan inflamación en el cuerpo?

Respuesta- Sí desde luego. Si hablamos de población general, los alimentos más inflamatorios serían: los azúcares refinados, las grasas saturadas, las carnes procesadas y el alcohol.

El paradigma de alimento- inflamación serían las carnes ultraprocesadas (salchichas, franckfurts, hamburguesas) pues además de contener nitritos, son ricas en grasas saturadas como el aceite de palma o grasas parcialmente hidrogenadas (margarinas) y a veces también contienen azúcar en su composición. Estos productos suelen combinarse con panes blancos elaborados también con azúcares y grasas saturadas o margarinas, por lo que resulta en un cócktel bastante explosivo para el organismo. Otro grupo de alimentos inflamatorios lo constituye la bollería industrial- que habitualmente contiene grasas saturadas + azúcares en altas cantidades, tanto si contiene azúcares como si contiene edulcorantes, que también son sustancias inflamatorias. Si además lo asociamos a combinados con alcohol + bebidas azucaradas ricas en fructosa, ya tenemos el cócktel molotov.

«La inflamación crónica puede actuar como causante, agravante o precipitante de todas estas condiciones médicas»

P- ¿Una inflamación crónica puede ser la causa de futuras enfermedades no solo de problemas gastrointestinales sino también cardiovasculares, de dolores crónicos y hasta de cánceres o demencia?

R- Por supuesto, la inflamación crónica puede actuar como causante, agravante o precipitante de todas estas condiciones médicas y muchas más como obesidad, enfermedades autoinmunes, alergias, hígado graso, cirrosis, enfermedades de la piel entre otras.

P- ¿Y existen alimentos antiinflamatorios o que se puedan integrar a la dieta para evitar la inflamación?

R- Sí por supuesto. Los alimentos más antiinflamatorios proceden del mundo vegetal. Los vegetales, frutas, hortalizas, semillas y aceite de oliva extra-virgen contienen antioxidantes entre los que destacan los polifenoles que protegen al organismo de estímulos externos y ayudan a eliminar las especies reactivas de oxígeno (ROS). Los polifenoles también están presentes en el te, el café, el chocolate y el vino. Además de sus efectos protectores directos, sus efectos beneficiosos también se deben a su asociación positiva con el microbioma intestinal. Las antocianinas (pigmentos de flores, presentes en frutos rojos) son también potentes antioxidantes, así como las especias. Cocinar con especias como el romero, el curry, la cúrcuma, la canela, evitan la oxidación.

Los alimentos que contienen probióticos (yogur, queso, kefir, chucrut, Kombucha…) también se asocian a antiinflamación por sus efectos beneficiosos sobre la microbiota.

Otro gran grupo de alimentos antiinflamatorios son los ricos en omega 3, entre ellos los frutos secos. La dieta mediterránea es una dieta antiinflamatoria: rica en vegetales, frutas y hortalizas, con aceite de oliva como principal grasa de adición, yogur, pescado, poca carne.

«El alcohol debe desaconsejarse en pacientes con condiciones metabólicas como la obesidad, la diabetes o el hígado graso»

P- En cuanto a la bebida, además de moderar el consumo de alcohol, que es especialmente inflamatorio ¿hay bebidas como el te verde u otras que ayuden a desinflamar el cuerpo?

R- El alcohol es pro-inflamatorio y aunque en la dieta mediterránea se acepta un consumo moderado de vino (preferiblemente tinto), esta recomendación ha generado un extenso debate con defensores y retractores en el ámbito de una dieta mediterránea que ha demostrado beneficios diversos. Pienso que el alcohol debe desaconsejarse en pacientes con condiciones metabólicas como la obesidad, la diabetes o el hígado graso- condiciones asociadas a resistencia a la insulina. Para los demás, el alcohol se mantiene en un consumo ocasional y deben evitarlo las personas con tendencias adictivas.

El te (especialmente el te verde), es rico en polifenoles- flavonoides que también encontramos en el café, el vino, el cacao, los vegetales, las frutas y las semillas. Su consumo puede ser beneficioso aunque el te y el café también contienen xantinas- cafeína- por lo que cada persona debe definir su sensibilidad a ellas y su dosis diaria.

 



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