P- La Fundación Jiménez Díaz ha sido considerado uno de los hospitales que mejor respondió a la pandemia. ¿Cuál cree que ha sido el motivo?R- En mi opinión, han sido varios los factores: el compromiso de los sanitarios a todos los niveles, y la responsabilidad e implicación de la dirección, que organizó reuniones en las que escucharon a todos los agentes. La organización en red de los hospitales públicos gestionados por Quirónsalud en Madrid, entre los que se encuentra la Fundación Jiménez Díaz, así como del grupo Quirónsalud a nivel nacional e internacional. La existencia de recursos previos (digitalización, consultas no presenciales…), y la dotación de nuevos recursos: EPIs, reajustes de espacios y camas, llegada de otros sanitarios… También la rapidez en la respuesta y la cultura de organización alrededor del paciente y su entorno.

P- ¿Qué papel ha tenido el trabajo colaborativo y en línea de los investigadores?

R- La colaboración nacional e internacional ha sido clave e imprescindible para obtener cifras grandes de participantes en los estudios que permitieran obtener conclusiones científicas fiables.

P- ¿Ha sido equivalente el trabajo realizado en este sentido en España con respecto a otros países?

R- Ciertamente, en el caso de España no todos los estudios han tenido este carácter colaborativo amplio. Tampoco ha sido muy grande la participación española en ensayos clínicos internacionales. Sin embargo, a nivel global, la colaboración multidisciplinar de los científicos (investigadores en mRNA y vectores virales, virólogos, químicos…) con epidemiólogos, clínicos e industria farmacéutica ha sido imprescindible, por ejemplo, para el desarrollo de las vacunas frente a la Covid-19 con las que ya contamos.

P- ¿Estamos preparados para afrontar otra pandemia, hemos aprendido algo?

R- Es evidente que no estamos preparados para la próxima pandemia. Pero algunos expertos en Epidemiologia y Salud Pública, así como organizaciones científicas, han trazado los grandes ejes para abordar estos problemas a nivel global. Es necesario recordar estas recomendaciones, sin olvidar que la pandemia es una cuestión mundial.

P- Tras la vacunación masiva, ¿en qué otras áreas habría que trabajar para evitar una situación como la hemos vivido?

R- En el plano de la prevención, sería necesario evitar la expansión de las zoonosis y crear y mantener sistemas robustos de bioseguridad, así como asegurar el fortalecimiento de las estructuras internacionales (como la OMS) y el mantenimiento de los recursos económicos, no solo en los países ricos, sino mediante ayudas a los países emergentes, implicándose así en la salud global. Por otra parte, en el caso de producirse una nueva pandemia o ante la que ahora padecemos, es crucial la implicación de los gobiernos y los sistemas sanitarios, y una planificación adecuada de la respuesta. Desde el punto de vista económico habría que dotar de recursos a nivel mundial y tomar medidas específicas en lo referente a la transferencia de los derechos de propiedad intelectual. Por último, pero muy importante, el sistema debe velar por la seguridad de los trabajadores sanitarios.