Dr. Álvarez Kindelán: «No se recomienda una corrección quirúrgica del pectus excavatum en edades tempranas»

Fuente: La Razón

Redacción.- El doctor Antonio Álvarez Kindelán, jefe de servicio de Cirugía Torácica del Hospital Quirónsalud Córdoba explica que «los varones consultan estas deformaciones con mayor frecuencia que las mujeres».

A continuación se recoge parte de una entrevista de La Razón.

Pregunta- ¿Cuál es la prevalencia de las malformaciones congénitas de la pared torácica en España?

Respuesta- La población con deformidades leves del tórax no está registrada y, por tanto, no podemos dar una cifra real de la prevalencia. Sin embargo, se calcula que uno de cada 300 o 400 nacidos presenta algún grado de deformidad de la pared torácica. Y son cifras infraestimadas, dado que un gran número de malformaciones se hacen más evidentes al iniciar las fases de crecimiento y desarrollo, generalmente en la pubertad, y muchos pacientes o sus padres no acuden a consulta por dicho motivo.

«Las deformidades más frecuentes son el pectus excavatum, el pectus carinatum, el síndrome de Poland y la ectopia cordis»

P- ¿Cuáles son las deformidades del tórax más frecuentes?

Existen cuatro grandes grupos: el pectus excavatum, el pectus carinatum, el síndrome de Poland y la ectopia cordis.

P- ¿Este tipo de malformaciones es más frecuente en varones?

R- Consultan con mayor frecuencia, entre tres y cuatro veces más, que las mujeres, lo que no quiere decir que las deformidades congénitas de la pared torácica sean más frecuentes en varones. De hecho, en un estudio publicado en «PLoS ONE» se observó que la incidencia de pectus excavatum era mayor en niñas que en niños. En cambio, la pectus carinatum es más frecuente en varones, aproximadamente el 75% de los casos se da en ellos.

«Las opciones son diversas y la cirugía no siempre es la mejor opción»

5. ¿Cuándo hay que operarse?

Las opciones son diversas y la cirugía no siempre es la mejor opción. El pectus excavatum se puede corregir quirúrgicamente o con una campana de vacío aplicada al hundimiento esternal (esto último solo es útil para casos leves y niños de corta edad). El pectus carinatum se puede corregir quirúrgicamente o con chalecos de compresión dinámica, diseñados a medida, de modo que con el tiempo el esternón se va hundiendo, normalizando el contorno del tórax. En el caso del pectus excavatum, la indicación de cirugía viene determinada por el grado de severidad de la deformidad y la percepción que tiene el paciente de la misma; de modo que siempre que sea grave, ocasione trastornos cardiacos o el paciente la perciba como un problema que le limita su actividad, debe operarse.



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