Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.
Llamar protectores de estómago a algunos medicamentos antiulcerosos puede llevar al error de usarlos para prevenir de digestiones pesadas
Redacción, 26-08-2025.- En verano, el aumento de las temperaturas, las vacaciones y los viajes hacen que nuestro estilo de vida cambie. En este periodo es muy habitual caer en excesos y desequilibrios nutricionales e incluimos en nuestro menú alimentos con alto contenido en grasas, azúcar o sal, acompañados, en ocasiones, de consumo de alcohol.
Tal y como recoge Farmacéuticos, estos excesos pueden provocar la aparición de digestiones pesadas, que, aunque no suelen ser graves, pueden ser incómodas e interferir con las actividades cotidianas, por los síntomas con los que cursa, entre ellos, sensación de pesadez, estreñimiento, hinchazón o distensión abdominal, gases, eructos o flatulencias, reflujo o ardor estomacal (pirosis), náuseas leves y somnolencia o fatiga tras las comidas.
El Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos de España recuerda que existen diferentes fármacos disponibles en la farmacia comunitaria sin necesidad de receta y que están indicados para tratar síntomas específicos de las digestiones pesadas, siempre bajo el asesoramiento farmacéutico:
- Hinchazón, distensión abdominal, gases eructos o flatulencias. Pueden emplearse por vía oral siliconas en monoterapia (como la simeticona, que reduce la tensión superficial de las burbujas de gas en el sistema digestivo, favoreciendo su eliminación), siliconas en asociación (como dimeticona, con enzimas pancreáticas que facilitan la digestión a nivel intestinal) o el carbón activado, que actúa absorbiendo las partículas de gas a nivel intestinal.
- Estreñimiento: en general, los fármacos para el estreñimiento deben utilizarse cuando las medidas higiénico-dietéticas no funcionen. Los fármacos para el estreñimiento se conocen como laxantes y producen un aumento del tránsito colónico y/o reblandecimiento de las heces.
- Reflujo o ardor estomacal. Dependiendo de la sintomatología específica, existen cuatro grupos de fármacos para su dispensación bajo consejo farmacéutico:
-
- Los alginatos, que neutralizan los ácidos gástricos y forman una barrera de gel que flota en el estómago.
- Los antiácidos, como el almagato, que neutralizan el ácido clorhídrico e inhiben la pepsina activa. Además, son adsorbentes y neutralizantes de los ácidos biliares.
- Los antagonistas H2, como la famotidina, que reduce el volumen de secreción gástrica basal y estimulada.
- Los inhibidores de la bomba de protones (IBP), como el omeprazol, que inhiben la secreción gástrica de ácido.
- Dolor de tipo cólico: siempre bajo consejo farmacéutico y durante períodos cortos de tiempo, se puede valorar el empleo de butilescopolamina, que reduce los espasmos en el tracto gastrointestinal y, por tanto, el dolor.
Los farmacéuticos advierten del uso incorrecto del término “protector gástrico” o “protector de estómago” para referirse a los inhibidores de la bomba de protones (IBP), como el omeprazol.
Según los farmacéuticos, calificar a los IBP como “protectores de estómago” puede generar confusión en la población y fomentar un uso inadecuado al entenderlos de forma equivocada como una prevención general de los problemas digestivos, cuando, en realidad, los IBP evitan la hipersecreción de ácido.


Leer más








