Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.
Riesgos para la salud de las aguas de playas y piscinas
Redacción, 11-08-2025.- El uso recreativo, deportivo e incluso terapéutico de las aguas de playas, ríos y piscinas está generalizado en nuestra sociedad, sobre todo en verano. Sin embargo, estas actividades, que en vacaciones aportan disfrute y momentos para la relajación, llevan asociadas una serie de peligros para los usuarios, especialmente niños, ancianos, turistas y personas inmunodeprimidas. Estos peligros tienen que ver tanto con la calidad del agua como con el estado y uso de las instalaciones o áreas que rodean la playa.
Claudio Buenestado Castillo, vocal nacional de Salud Pública del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos de España, recuerda que la Organización Mundial de la Salud (OMS) en su informe “Guidelines for safe recreational water enviroments”, describe una serie de peligros que, en el caso de las piscinas, agrupa en tres bloques: lesiones y riesgos físicos, peligros microbiológicos y químicos.
Tal y como recoge Farmacéuticos, sobre las aguas de baño de playas y ríos, además de los ahogamientos e insolaciones, los peligros también pueden proceder de la contaminación microbiológica del agua, siendo la contaminación de origen fecal, el riesgo más frecuente, como apunta la OMS.
Contaminación microbiológica y química
En el caso de las piscinas, la vocalía nacional explica que la contaminación microbiológica puede proceder de los propios usuarios, tanto sanos como enfermos, que introducen en el agua gérmenes a través de su piel, mucosas, zona anal y genito-urinaria o cuando se producen incidentes por vómitos o heces.
También puede provenir del agua de llenado del vaso de la piscina cuando el agua no tiene un origen adecuado, y de la contaminación ambiental, fundamentalmente, en piscinas descubiertas a las que pueden llegar fácilmente basuras, tierra, agua de lluvia, etc.
Medidas para minimizar los riesgos microbiológicos
Para minimizar los riesgos microbiológicos en piscinas, la vocalía nacional enumera las siguientes medidas:
– Realizar un mantenimiento adecuado: asegurar niveles correctos de desinfectante y un sistema de filtración eficiente.
– Garantizar la higiene personal: ducharse antes de entrar al agua y evitar nadar si se presentan síntomas de enfermedades infecciosas.
– Ofrecer educación al usuario: insistir en la importancia de no defecar ni orinar en el agua y de informar sobre incidentes como vómitos o diarreas.
– Llevar a cabo análisis microbiológicos periódicos de acuerdo con la normativa vigente para detectar posibles contaminaciones y actuar rápidamente.


Leer más








