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Farmaindustria participa en varios encuentros sobre cáncer
Redacción.- En fases tempranas de un ensayo clínico son aquellas en las que un fármaco se prueba por primera vez en humanos. Son las más complejas a nivel científico, pero también las que permiten acceder a un tratamiento más prematuramente a los pacientes que lo necesitan. Esto adquiere, si cabe, mayor importancia en el cáncer, donde en algunos casos un medicamento experimental es la única alternativa de curación.
Afortunadamente, España ha avanzado mucho en este campo en los últimos años. Según la última Encuesta de I+D en la industria farmacéutica, la inversión en ensayos clínicos en fase I ha pasado de suponer el 7,5% al 16,2% del total, mientras que, en conjunto, las fases I y II han pasado del 31,8% al 34,7%.
Estos son algunos de los datos que ha compartido la directora asociada de Investigación Clínica y Traslacional de Farmaindustria, Amelia Martín Uranga, en el primer simposio español Nuevas terapias en desarrollo precoz contra el cáncer, organizado el pasado jueves por la Clínica Universidad de Navarra y avalado por la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM).
Por número de ensayos, los datos de 2022 del Registro Español de Estudios Clínicos (REEC) indican que más de la mitad fueron de fases tempranas. El cáncer es el área que más ensayos acapara, con el 48% del total de estudios en fase I y II durante el año pasado.
“España está preparada para atraer nuevos ensayos en fases tempranas. La industria ha aumentado su inversión en este ámbito de forma constante los últimos años y en 2021 fueron ya 276 millones de euros los destinados a estos ensayos”, incidió Martín Uranga.


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