Test pionero para el diagnóstico diferencial de los nódulos tiroideos

Dr. Manuel GargalloRedacción.- Más de la mitad de la población padece nódulos tiroideos y no es consciente de ello hasta que, de forma casual, al palpar el cuello o al realizarse alguna prueba de imagen, como una ecografía o una radiografía, se detecta.

Los nódulos tiroideos son abultamientos que surgen dentro de la glándula tiroidea, situada en la base del cuello, que no impiden un correcto funcionamiento del tiroides.

Dentro de la tipología propia de los nódulos tiroideos, se encuentran los denominados fríos, determinados por no producir más hormonas de lo normal, y los calientes, que, a diferencia de los anteriores, secretan una cantidad excesiva de hormonas tiroideas. Asimismo, existe otra distinción dependiendo de la composición del abultamiento: los nódulos tiroideos quísticos son los formados fundamentalmente por líquido y los sólidos son los constituidos por tejido tiroideo.

La mayoría de los nódulos tiroideos son asintomáticos y benignos, por lo que no precisan ningún tratamiento, pero hay una posibilidad inferior al 10% de que resulten malignos

Tal y como recoge la Fundación Jiménez Díaz, en la inmensa mayoría de los casos son asintomáticos y benignos, por lo que no precisan ningún tratamiento -aunque algunos pueden crecer lo suficiente como para hacerse visibles o dificultar la respiración o la deglución-, pero existe una posibilidad inferior al 10 por ciento de que resulten malignos.

Para los de naturaleza indeterminada, la Unidad de Nódulo Tiroideo del hospital madrileño cuenta con una técnica de diagnóstico molecular con capacidad de predecir con un elevado porcentaje de fiabilidad si este tipo de nódulos son o no benignos, lo que agiliza el diagnóstico y evita biopsias innecesarias



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