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Estilo de vida saludable para evitar enfermedades cardiovasculares
Redacción.- En 2019, más de dos millones de personas fallecieron de forma prematura debido a enfermedades cardiovasculares. Por otro lado, de los 6.000.000 de personas con diabetes que hay en España, más de la mitad padecen también hipertensión arterial, que es uno de los principales riesgos para desarrollar complicaciones cardíacas. De hecho, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estableció que, para el año 2030, la diabetes sería la séptima causa de mortalidad en todo el mundo, por culpa, en esencia, de los accidentes cardiovasculares, que actualmente son la primera causa de fallecimientos prematuros. Y en las personas con diabetes, los problemas de corazón son los responsables del 50% de los fallecimientos, que podrían prevenirse con las medidas adecuadas.
Ambas problemáticas, la diabetes y los eventos cardiovasculares, son un asunto de salud pública que concierne a toda la sociedad, no solo por la gravedad de las complicaciones que pueden provocar estas afecciones, sino por el desconocimiento y la falta de diagnóstico que hay en torno a ellas, y que impide que la población pueda tratar una patología que, en muchos casos, ni siquiera saben que padecen.
Tal y como recoge la Federación Española de Diabetes (FEDE), para mejorar la salud de la sociedad en general, y de las personas con diabetes en particular, el Ministerio de Sanidad publicó en marzo de este año la Estrategia de Salud Cardiovascular del Sistema Nacional de Salud, una acción conjunta europea para poder prevenir los problemas de corazón y diabetes en la población. Y aunque las personas con diabetes son quienes más se beneficiarían de adoptar hábitos saludables, al final es una tendencia que, de ser atendida por todos los ciudadanos, se mejoraría tanto la calidad como la esperanza de vida de la población en general.
Por su parte, también sería clave incrementar las campañas de concienciación para reducir los malos hábitos, como pueden ser el consumo de alcohol y tabaco, ya que están compuestos con algunas sustancias químicas que dañan las células de los vasos sanguíneos, produciendo una inflamación que, en el colectivo de personas con diabetes, supone el 50% de los fallecimientos. La FEDE, por su parte, recalca la necesidad de colaboración, entre los principales agentes sanitarios e instituciones con las asociaciones de pacientes, pues es aquí donde las personas con diabetes encuentran la información relativa a su patología, la educación y el acompañamiento necesario, y las medidas necesarias para evitar, entre otras complicaciones, las cardiovasculares, que son el doble de propensos a padecer que una persona que no esté diagnosticado de diabetes.


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