
Fuente: Doctoralia / Juan Carlos Reverter
Redacción.- Juan Carlos Reverter, presidente de la Sociedad Española de Trombosis y Hemostasia, advierte en una entrevista realizada por La Razón, de que el riesgo de padecer esta enfermedad aumenta a partir de las cuatro horas en un medio de transporte. Antes se le conocía como «el síndrome de la clase turista». Ahora, quizá por respeto a los que no viajan en primera clase o porque , incluso, también a estos les puede afectar, los expertos prefieren denominarla «la trombosis del viajero». Se trata de la formación de un coágulo en las venas de las piernas con el riesgo de que se desprenda y pueda emigrar hasta la circulación pulmonar, provocando enfermedades de mayor riesgo.
A continuación se recoge parte de la entrevista.
Pregunta- ¿Cuáles son las causas que provocan la conocida como «trombosis del viajero»?
Respuesta- La inmovilización prolongada sería la causa fundamental porque limita la circulación de la sangre en las piernas, lo que causa alteraciones y activación de la coagulación que acaban en un coágulo o trombo en el interior de la vena.
«Los principales factores son la edad avanzada, la obesidad, el tabaquismo, el embarazo determinados fármacos y algunas enfermedades crónicas»
P- ¿Tan solo influye la falta de movilidad o existen otros factores de riesgo o alteraciones preexistentes?
R-También contribuyen otros factores asociados que se pueden dar en los viajes como una postura forzada, la deshidratación o la disminución de la presión atmosférica en los viajes en avión. Estas causas asociadas al viaje son el desencadenante que actúa sobre factores de riesgo generales de la trombosis. Los principales de estos factores son la edad avanzada, la obesidad, el tabaquismo, el embarazo determinados fármacos, algunas enfermedades crónicas, el cáncer, una cirugía reciente, algunas alteraciones congénitas o adquiridas de la coagulación.
P- ¿Una persona completamente sana puede sufrir uno de estos trombos durante un viaje largo de manera inesperada?
R- Nadie está exento de poder tener una trombosis del viajero, pero cuanto más sano, menos riesgo. La probabilidad de padecer una trombosis está en función de los factores de riesgo que se tengan. El riesgo en personas «completamente sanas» sería realmente bajo, pero una buena parte de la población tiene algún factor de riesgo.
«A partir de las cuatro horas de viaje este riesgo aumenta significativamente y a partir de las ocho horas ya es bastante alto»
P- ¿Existe alguna relación entre la duración del viaje ya la aparición de estos trombos? ¿A partir de cuantas horas en un medio de transporte aparece la posibilidad de sufrir un trombo?R- Cuanto más largo sea el viaje, es decir, el periodo de inmovilización, mayor será el riesgo. Podemos considerar de forma general que a partir de las cuatro horas de viaje este riesgo aumenta significativamente y a partir de las ocho horas ya es bastante alto.P- ¿Cuáles son los síntomas? ¿Se puede prever?R- Cuando se padece una trombosis de una extremidad inferior suele sentirse dolor en la zona, hinchazón de la pierna, enrojecimiento y aumento de la temperatura de la piel. No es necesario que estén todos los síntomas a la vez. Si el trombo llega al pulmón en forma de embolia pulmonar, en función de su tamaño puede notarse ahogo, dolor en el pecho, taquicardia, esputos con sangre e incluso pérdida de conciencia.
«Para disminuir el riesgo de trombosis del viajero habría que moverse regularmente levantándose del asiento cada dos o tres horas»
P- Como experto, ¿qué consejos daría para evitar que se sufra este tipo de trombosis?
R- Para disminuir el riesgo de trombosis del viajero habría que moverse regularmente levantándose del asiento cada dos o tres horas, contraer la musculatura de los gemelos para activar la circulación de retorno y mantener una buena hidratación. En los individuos de mayor riesgo pueden emplearse medias de compresión por debajo de la rodilla y, en algunos pacientes de muy alto riesgo, se puede realizar una profilaxis breve con fármacos como las heparinas.