“Por la seguridad de los pacientes”, por el Dr. Abarca

Redacción.- Por el Dr. Juan Abarca

Va avanzando el mes de agosto entre familia, libros, buena comida y todo tipo de ejercicio para tratar de compensarlo y que la cinta métrica -yo ya no me peso hace años, solo me mido- no se resienta a la vuelta.

Y entre una cosa y otra, como dije en un post, los pensamientos van y vienen, van fluyendo, y uno trata de encontrar la manera de poder contribuir lo mejor posible a los objetivos que nos marcamos.

Los que me seguis, sabeis, que mi parte más altruista trata por encima de cualquier interés, que nuestro sistema sanitario funcione lo mejor posible y que tal y como promovemos desde la Fundación IDIS sea lo más equitativo, accesible, colaborativo, integrado, etc, para todo el mundo.

Cada uno tiene sus debilidades y a mi me genera mucha angustia el saber que hay gente con procesos graves que no tienen opción a tener una atención sanitaria rápida y eficaz en el sector público y no tienen acceso a la sanidad privada.

Y dándole vueltas a todo esto y repasando la prensa del sector, veo que las dificultades que tenemos para poder hacer las reformas necesarias -que han de ser profundas y urgentes-, a veces, las ponemos los miembros y las instituciones del propio sector sanitario.

Y todo ello, siempre, con el argumento de “por la seguridad del paciente”.

Cualquier colectivo, organización o institución del sector cuando algo no le favorece, va contra sus intereses, o simplemente no han contado con su opinión, lo rechaza en base a la seguridad del paciente. Lo cual, por cierto, es bastante paternalista y casposo.

Bien sabemos nosotros mismos como estan las cosas en realidad. Si no somos capaces, los que conformamos el sector, de hacer que avancen y no poner palos en la rueda, aunque nos dejemos algo en el camino, vendrán los políticos que toquen, cuando les afecte a sus expectativas políticas, y lo harán por la regla de tres y sin tener en cuenta realmente opinion de ningún tipo.

“Por la seguridad del paciente”, parece que es mejor que no haya médicos a que podamos traerlos del extranjero, o que las enfermeras puedan participar activamente en el tratamiento y seguimiento de los pacientes crónicos a través de guias clínicas.

O por ejemplo, “por la seguridad del paciente”, es mejor que no haya enfermeras suficientes, a que otro personal sanitario pueda poner una vacuna o sacar una PCR.

La seguridad del paciente al final es un argumento utilizado por todo el mundo que sirve de excusa para generar presión social metiendo miedo en la opinión pública.

Flaco favor nos hacemos entre nosotros, como sanitarios, manoseando el concepto como se hace, porque realmente es lo más importante -primun non nocere- y poco contribuimos a la sociedad impidiendo que el sistema sanitario se adapte a la demanda actual de la población y a las oportunidades que nos otorga el siglo XXI. Al contrario, somos el primer estorbo.

Y por cierto, siempre falta la opinión de los propios pacientes.

Hay que darles más voz.



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