Un estudio confirma la forma más rápida y eficaz para tratar el ictus isquémico por oclusión de gran vaso

Redacción.- Cuando alguien sufre un ictus es fundamental tratarlo en el menor tiempo posible para evitar un deterioro irreversible en el sistema nervioso. Un 80 por ciento de los ictus son de tipo isquémico -también conocido como infarto cerebral-, y tres de cada diez de estos se deben a una oclusión de ‘gran vaso’, que se produce cuando una obstrucción de un vaso sanguíneo impide que el flujo de sangre llegue al cerebro y ocasiona que las células nerviosas dejen de funcionar por falta de oxígeno y glucosa. En estos casos, está demostrado que la recanalización de la arteria ocluida mediante la trombectomía mecánica es la forma más eficaz de tratarlo.

Conscientes de que el éxito de una trombectomía depende en gran medida de la celeridad con la que se realice, una decena de especialistas liderados por el Dr. José Carlos Fernández Ferro, jefe del Servicio Integrado de Neurología del Hospital Rey Juan Carlos, integrado en la red pública madrileña, ha realizado un estudio para determinar retrospectivamente cuál es la forma más rápida y eficaz de tratar a un paciente que llega a un servicio de Urgencias Hospitalarias con un ictus.

Tal y como recoge Quirónsalud, la metodología de la investigación se basó en un registro de los tiempos de atención a pacientes con ictus isquémico por oclusión del gran vaso atendidos en este centro y en los hospitales universitarios Infanta Elena (Valdemoro) y General de Villalba (Collado Villalba), «comparando los casos en los que el neurorradiólogo intervencionista se desplaza hasta el hospital para realizar el tratamiento con aquellos en los que se traslada al paciente a otro centro», señala el por su parte el Dr. Claudio Rodríguez, jefe de la Unidad de Neurorradiología Intervencionista del Rey Juan Carlos.

El especialista, uno de los autores del estudio, explica que la trombectomía se realiza «introduciendo las guías, catéteres y stents por la arteria femoral y ascendiendo a través de ella hasta la arteria del cerebro donde está la oclusión», y subraya la importancia de practicar esta técnica con prontitud: «No se debe esperar porque, en estos casos, ‘tiempo es cerebro’; y eliminar el trombo lo antes posible y recanalizar la arteria obstruida es la mejor estrategia neuroprotectora que conocemos en la actualidad».



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