Investigadores liderados por Izpisúa demuestran que pueden revertir el envejecimiento en ratones ancianos

Redacción.-La edad puede ser sólo un número, pero es un número que suele estar asociado a efectos secundarios no deseados, desde problemas óseos y musculares hasta un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Tal y como recoge la Clínica Cemtro, en esta investigación, publicada recientemente en la revista Natura Aging, los científicos del Salk Institute, en colaboración con Genetech, Altos Labs, Fundación Dr. Pedro Guillén y la Universidad Católica de Murcia, han demostrado que pueden revertir de manera segura y efectiva el proceso de envejecimiento en ratones ancianos y de mediana edad al revertir parcialmente sus células a estados más juveniles.

“Estamos eufóricos de poder utilizar este enfoque a lo largo de la vida para retrasar el envejecimiento en animales normales. La técnica es segura y efectiva en ratones”, dice el Doctor Juan Carlos Izpisúa Belmonte, autor de correspondencia del artículo científico y profesor del Laboratorio de Expresión Génica del Salk.

“Además de abordar las enfermedades relacionadas con la edad, este enfoque puede proporcionar a la comunidad biomédica una nueva herramienta para restaurar la salud de los tejidos y del organismo al mejorar la función celular y la resistencia que se pierde ante determinadas situaciones de enfermedad como son por ejemplo las enfermedades neurodegenerativas”.

A medida que los organismos envejecen, no sólo cambia su apariencia externa sino que también lo hace su salud; cada célula del cuerpo lleva un reloj molecular que registra el paso del tiempo. Las células aisladas de personas o animales mayores tienen diferentes patrones de sustancias químicas a lo largo de su ADN, llamados marcadores epigenéticos, en comparación con personas o animales más jóvenes. Los científicos saben que añadiendo a las células una mezcla de cuatro moléculas (Oct4, Sox-2, Kfl4 y cMyc), conocidas como factores de reprogramación o factores de Yamanaka, se pueden restablecer estas marcas epigenéticas asociadas con la edad, a sus patrones originales.

Aplicando esta técnica es como los investigadores son capaces de convertir las células adultas, en términos de desarrollo, en células madre embrionarias.

En 2016, el laboratorio del Doctor Izpisúa Belmonte, en una investigación en la que también participó la Universidad Católica de Murcia y la Fundación Dr. Pedro Guillén, demostró por primera vez que se podían utilizar los factores de Yamanaka de una forma segura para contrarrestar los signos del envejecimiento y aumentar la esperanza de vida, en ratones con una enfermedad de envejecimiento prematuro.

Como apunta el Doctor Pedro Guillén: “Este trabajo representa la clave que nos abrió la puerta para continuar con las investigaciones pues nos mostró cómo debíamos aplicar la técnica de reprogramación celular in vivo, es decir, en animales, de forma segura”.

En efecto, más recientemente, el equipo investigador descubrió que, incluso en ratones jóvenes, los factores de Yamanaka son capaces de acelerar la reparación celular. Tras estas observaciones, otros investigadores en diversas partes del mundo han utilizado un enfoque similar para mejorar la función de otros tejidos como el corazón, el cerebro y el nervio óptico.

En el nuevo estudio, los autores probaron distintas variaciones de la técnica de rejuvenecimiento celular en animales sanos a medida que iban envejeciendo.

Pueden leer la nota completa en la Fundación Dr. Pedro Guillén



Publicidad

¿SABÍAS QUE…?

Protagonistas

Publicidad